Aprendí que la memoria no borra, esconde. Aprendí que el tiempo no cierra, pero ayuda a sanar. Aprendí a escuchar cuando oí tu silencio. Aprendí a pedir perdón cuando me di cuenta del error. Aprendí que los amores eternos pueden terminar en una noche, que los grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos. Aprendí también que mentir es engañarse a uno mismo, es traicionar, es fallarle inconsientemente a una persona que queremos. No lo hacemos con maldad, ni con la intención de herirla, sino que lo hacemos porque somos seres humanos y nos podemos equivocar una y otra vez. Aprendí que nunca nos tenemos que dar por vencidos por mas lejos que este nuestra meta. Nada es imposible, tarde o temprano conseguimos lo que queremos. Si queres, podes. Me dí cuenta que para ellos, el 'perdón' lo cura todo, pero no es así. Ellos no se dan cuenta de que hacen cosas que nos duelen y nos lastiman demasiado. Aprendí que no todo en la vida sucede por casualidad, todo pasa por algo. Aprendí que es mejor arriesgarse que abandonar el juego por miedo a perder. También aprendí que ningún momento dura para siempre por mas lindo que sea. Aprendí a levantar la cabeza cuando sentí odio y aprendí a llorar cuando me dí cuenta de que no valió la pena. Aprendí a reír cuando soñé con tu sonrisa. Aprendí a recordar cuando entendí que todo vale la pena. Aprendí que no termina, que cambia de forma. Aprendí que se puede amar eternamente, y aprendí que si compito contra el tiempo, siempre pierdo. Aprendí que nada es tan malo y que me gusta caminar en una carrera. Aprendí que hay que rodear y llegar al otro lado para darse cuenta de que siempre es lo mismo. Aprendí que el 'nunca más', nunca se cumple y que el 'para siempre', siempre termina. Aprendí que el que quiere puede y lo consigue. Aprendí que a veces el que arriesga no pierde nada y que perdiendo también se gana. Aprendí que nada es eterno, que tarde o temprano todo termina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario